En Lesbos (Antonio Zapata) (Segundo Premio del VII Certamen Poético Numen Comunidad Valenciana)

En la antigua Jonia podría amar a Safo,
sin preámbulos obscenos,
esculpiendo en sus mejillas versos
que respiran
calidez,
clavando
en las tachuelas de sus labios almanaques
de besos,
insinuando tactos sobre su ombligo áureo.
Amiga Safo,
soy un desterrado por concupiscencia,
promiscuidad,
lascivia y sodomía;
un expulsado por hereje, insumiso y libertario
en la católica corte de los “emprendedores”
rampantes.
Parto esta noche a Lesbos (la isla Nekane),
allí me presentarás a tus novias,
a tus novios, sin paralogismos fatuos;
entre el revoloteo de bellos lepidópteros,
naufragaré en el placer de sus cuévanos hondos,
de sus falos enhiestos;
y a ti,
¡oh dulce Safo!
Haré arrimar contra mi poderoso pecho
tu espalda atravesada,
mientras el sol derrama miel caliente
por nuestros
cuerpos.
La isla de Nekane (Lesbos o Mitilene),
donde me aguardarán translúcidas cervezas
sin vaso,
Nekane con su ancho cristal de negra espuma,
para perder el tiempo sin esquemas humanos
previos, sin agobios del “chisme”,
sin prisas eléctricas, sin fábricas ni urnas,
sin camisas horteras,
ni agendas de abecedarios
hipócritas;
sin eufemismos políticos: desnudos y felices
para volver a ser griegos, al edén deportados.
En Lesbos,
el joven Prometeo atiza la hoguera,
y el viejo Baco entre racimos
ofrece añeja vid dorada.
Cantando
en genitales fiebres y acicalados
ante el maquillaje cromático del crepúsculo,
moriremos un ultravioleta agosto,
ya perpetrados nuestros favoritos placeres.

(Grupo Artístico Literario Numen)

Las viejas sendas, de Robert MacFarlane

Las viejas sendas, Robert MacFarlane, traducción de Juan de Dios León Gómez, Pre-textos, 456 páginas

MacFarlane es nuestra debilidad. Si alguien nos preguntara quién es el mejor escritor vivo, uno dudaría a quién otorgarle la primera plaza. Está muy reñida. Pero la segunda, esa que no incomoda, la que nos deja a todos tranquilos, se la adjudicaríamos a Robert MacFarlane. Su primer libro, Las montañas de la mente (Alba) es el equivalente a Moby Dick en literatura de valles y cumbres. Aunque en este caso el capitán Ahab sea él mismo, un joven científico loco empeñado en que debe existir un alma en la geografía de las montañas. Naturaleza salvaje fue la expresión de una dicha que no es asequible a todos: basta la corteza de un árbol, basta una crisálida en un arroyo, para reencontrarnos con lo salvaje. No es necesario grandes viajes ni parajes exóticos. Y ahora llega el momento de caminar. La geomorfología de los senderos y los insectos que son mucho más que unos bichos para entomólogos, por ejemplo, son acicate para considerar caminar como una experiencia artística. MacFarlane debe ser un tipo muy raro, porque confunde el caminar con la mirada. Y nosotros debemos ser muy torpes, porque confundimos la mirada con el alma. No es complicado deducir que en las cañadas, y cortafuegos, en las rutas tapadas por la maleza o en las veredas abiertas por los agricultores, vamos a reconciliarnos con nuestra alma. Una vez más, GRACIAS, Robert.

Las viejas sendas es la tercera parte de una “imprecisa trilogía sobre el paisaje y el corazón humanos”, en palabras de su autor, Robert Macfarlane. Los dos primeros títulos de la supuesta trilogía, Mountains of the Mind (2003) y The Wild Places (2007), le valieron el reconocimiento como uno de los escritores ingleses emergentes, pero Las viejas sendas es la obra que le ha granjeado la alabanza unánime de la crítica y el éxito masivo, siendo elegido como uno de los libros del año por autores tan diversos como John Banville, Philip Pullman, William Dalrymple, John Gray, David Nicholls, Penelope Lively o Andrew Motion.

Esencialmente dedicado al acto de caminar, el libro nos recuerda la especial relación que, a través de ese movimiento, establecemos con el paisaje, y con todos los que nos han precedido en dejar sus huellas sobre los campos, o las estelas de sus embarcaciones en los océanos. Nos invita a reflexionar no sólo sobre la forma en que nos desplazamos, sino sobre nuestro modo de mirar, de sentir y de relacionarnos con el medio, el arte y la naturaleza.

Macfarlane dedicó tres años a recorrer rutas ancestrales por todo el mundo, a lo largo de cañadas, veredas, vías de peregrinación, antiguas rutas marinas y sendas que datan de época prehistórica, por Inglaterra, Escocia, Palestina, el Himalaya y España. El poeta inglés Edward Thomas es la figura espiritual que le sirve de guía en dichas travesías, y el libro que tiene en sus manos el resultado de su poética y personalísima investigación, que insufla de vida un género literario en su totalidad.

Robert MacFarlane nació en Halam, Nottinghamshire, estudió el bachillerato en la Nottingham High Schoool y luego, desde 1994 hasta 1997, se licenció en Bellas Artes por el Pembroke College de Cambridge. También cursó estudios durante dos años en el Magdalen College de la Universidad de Oxford, después de lo cual ejerció en la Universidad de Pekín como auxiliar de cátedra.
En el año 2000 se doctoró por el Emmanuel College (Cambridge) y, un año más tarde, fue nombrado miembro docente del mismo. Desde 2003 escribió cinco libros dedicados al paisaje, la naturaleza y el senderismo. Gran parte de ellos obtuvieron destacados galardones, de manera que, hoy en día, puede considerarse a Macfarlane uno de los clásicos del pasado y de la actualidad en esos temas, junto a autores como Edward Thomas o Nan Shepherd, entre otros. Tras Las viejas sendas, que se ofrece aquí por primera vez en español, en excelente traducción de Juan de Dios León Gómez, Robert Macfarlane ha publicado: Holloway (2013), Landmarks (2015) y The Gifts of Reading(2016).

(Culturamas)

Ponce de León, el pintor falangista que homenajea el callejero de Carmena

Accidente, la obra icónica de Ponce de León, en el Museo Reina Sofía
El Comisionado de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid ha seleccionado 32 personas y colectivos que tendrán placa en la ciudad para recordarles. Entre ellos, el Jefe de Propaganda de Falange

Hay cuadros que son como un accidente inevitable, como una curva inesperada contra la que uno se estampa. Hay cuadros de los que se sale malherido y lleno de daños colaterales. No son los más famosos, no son los que brillan entre los grandes éxitos de los museos, ni siquiera aparecen en los folletos turísticos. Tan insignificantes que cruzarse en su camino resulta una casualidad mortal.

Es difícil ignorar esa mirada. Acaba de tener un accidente de coche, ha salido disparado por la ventanilla y ha terminado con su cabeza sobre una roca. Que chorrea sangre. Podría ser cualquiera, pero es el muerto que nos mira es el propio pintor del cuadro, que pocos meses después de pintarlo es asesinado en una cuneta de la carretera de Vicálvaro. Es Alfonso Ponce de León y muere con 26 años, en 1936, ejecutado por milicianos republicanos, que se apuntan el tanto de haber acabado con la vida del jefe de Propaganda y Prensa de la Falange.

El cuerpo yace extraño. Las piernas se pierden entre los faros y la carrocería del coche. La luz que alumbra al accidentado no procede del automóvil, es un potente foco que alumbra de frente al fallecido, que indica con el dedo índice de su mano derecha la sien ensangrentada y la izquierda enredada en las hojas de un cardo seco.

El impacto ha roto la alambrada que limitaba con la carretera y ha partido en dos un cartel que prohibía algo. El coche tiene matrícula inventada de Bilbao (BI-8913, propiedad de un individuo apellidado Longrinos Guinea). La escena es tan extraña que parece una pesadilla del propio artista, que tituló la premonitoria obra Autorretrato, antes de cambiárselo por el de Accidente. Hoy descansa en la sala 209 del Museo Reina Sofía, listo para el percance con el espectador que sea deslumbrado por el foco del coche.

- Un autorretrato accidentado.

La primera vez que muestra públicamente el cuadro es en la Exposición Nacional de Bellas Artes, en mayo de 1936. Tras las elecciones del 16 de febrero de 1936, los incontrolados toman la justicia por su cuenta y se crean las checas, constituidas por tribunales populares clandestinos. “Hacia el 20 de septiembre, y en medio del caos, Ponce de León es detenido por los incontrolados. La detención del artista se produjo en el Paseo de la Castellana, junto a la Plaza de Colón, cuando estaba en compañía de su esposa”, escribió Rafael Inglada en el catálogo de la exposición retrospectiva montada en el Museo Reina Sofía, en 2001.

Fue asesinado en Vicálvaro. El trágico final del pintor en el cuadro y del pintor en la vida real han hecho que el Comisionado de la Memoria Histórica, creado por el Ayuntamiento de Madrid, decida homenajear al pintor vanguardista. Es la única placa de las 32 que se colocarán que dedica el consistorio a un represaliado por el Ejército republicano. Y estará en el Paseo de la Castellana, 2.

Formado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde coincidió con Salvador Dalí, Maruja Mallo y Margarita Manso, que se casaría con él, Ponce de León colocó su obra entre lo vivido y lo pintado, en una zona realista mágica que le permitió escapar del realismo. Pero no de la realidad. Donde lo sencillo es muy complejo.

- Un cuadro lleno de fantasmas.

En Accidente está todo Ponce de León: expresividad, dramatización, ironía, tristeza, desolación, escepticismo, ensoñación y la representación de un hombre-pelele sin fe en los destinos humanos. Todos sus cuadros beben de esa soledad desgarradora. Como si el mundo no existiera. Y vaya si existe. El cuerpo tendido del pintor muerto en su cuadro es un fogonazo del drama humana, el más bello de todos.

“Entre la realidad contemplada y la realidad recordada hay un mundo incierto, terrible y lleno de fantasmas”, escribe César González Ruano sobre el pintor. “Claro que los fantasmas no acuden siempre que se los llama. Y hay que recordarlos, porque no he visto nada más rebelde a un Kodak que un fantasma. ¿Son terribles!… Ponce de León es mucho más que un pintor de estilo: es un pintor de su estilo”.

En 1929, participa en el Primer Salón de Artistas Independientes con los cuadros Golfos, Andaluza en el mar, La peinadora, Puestos y Bodegón de un frutero y un papel. Dos años más tarde trabaja haciendo figurines para La Barraca de Federico García Lorca. También aparece como actor en los cortos Falso noticiario, y Do, Re, Mi, Fa, Sol, dirigidos por Edgar Neville.

- Entusiasmo falangista.

En 1935 celebra en el Centro de Exposición e Información de la Construcción de Madrid (en la Carrera de San Jerónimo de Madrid) su primera muestra individual (y la única), en la que presenta una docena de obras, desde 1927 hasta ese momento. Dionisio Ridruejo, líder intelectual del franquismo, se preguntaba: “Es curioso que un pintor tan interesante haya desaparecido, como si dijéramos, del mapa”.

En 1933 se crea el partido Falange Española, en el Teatro de la Comedia, al cual se afilia. Diseña el anagrama del Sindicato Español Universitario (SEU), con un cisne, el yugo y las flechas, que reúne a las juventudes falangistas españolas. En 1935 publica ilustraciones en Fe y Arriba y pinta carteles de propaganda falangista.

“Cuando llegaron las elecciones de febrero del 36, sus manos colocaron nuestros carteles en esquinas madrileñas. En los días de persecución, su estudio fue nuestra oficina clandestina, lugar de incubación del “NO IMPORTA”, aparece en un anónimo pocos días después de su muerte. “Su entusiasmo, grande como el día primero, aumentó cada hora, cada minuto. Como tantos otros, en la Falange se encontró a sí mismo”. Lo describe como amigo y contertulio de José Antonio, que trabajó “incansablemente” en la Jefatura Nacional de Prensa y Propaganda.

“En Madrid esperó la Revolución. Conocemos su indignación ante los temores que alguien le expresara, y sabemos su respuesta: “¿Qué importa? ¿No os dais cuenta de que es la suerte entera de España lo que ahora se juega? ¿Qué vale una vida , aunque sea la nuestra, ante toda la Historia?”, le recuerda dicho anónimo.

Hay cuadros contra los que uno se estampa y no puede curarse de ellos. En el mismo Museo Reina Sofía cuelga Un mundo, de Ángeles Santos. En el Museo del Prado, Saturno devorando a un hijo, de Rubens.
Jóvenes y un pescador, de 1936, obra de Ponce de León en el Museo Reina Sofía
El descanso, 1930

(Peio H. Riañ, El Español)

Una Internet para fortalecer la ciudadanía (Renata Mielli)

Renata Mielli es periodista, coordinadora general del Foro Nacional por la Democratización de la Comunicación, Brasil. Secretaria general del Centro de Estudios de los medios alternativos Barao de Itararé. Integra la campaña Banda Ancha es un Derecho Tuyo y la Coalición Derechos en la Red

La Internet conecta todo el mundo y el mundo todo. Pero ¿usted ya se preguntó cómo funciona? ¿Si está promoviendo una democratización de nuestra sociedad, sea en la comunicaciones, en el acceso y producción del conocimiento, en prácticas más horizontales y colectivas de construcción de nuestra ciudadanía? ¿La Internet está contribuyendo a garantizar la efectividad de derechos humanos, a reducir las desigualdades y discriminaciones? ¿Quién toma las decisiones sobre Internet?

La verdad es que la gente usa Internet y no piensa mucho en estas cosas. Queremos que sea cada vez más ágil, que tenga más funcionalidades, pero no discutimos ni acompañamos el debate sobre sus rumbos. Sobre cómo Internet está alterando las relaciones económicas, políticas y sociales. Y si nosotros (y aquí me refiero a los movimientos sociales, a los medios alternativos de comunicación) no estamos discutiendo eso, hay grupos económicos y gobierno que están pensando y tomando decisiones sobre eso en nuestro lugar. Y buena parte de las personas que piensan en eso y tienen poder político y económico para decidir los rumbos de Internet no toma las decisiones pensando en el interés público. Por eso, es tan oportuno hacer una reflexión sobre Internet y su papel desde la perspectiva de la ciudadanía, del interés público y de la sociedad.

Es indiscutible que las nuevas Tecnologías de Información y Comunicación -centradas en Internet- hoy ocupan un papel estratégico en la sociedad. En el aspecto cultural y en las comunicaciones, Internet permite el surgimiento de nuevos contenidos, permite interacciones que pueden generar nuevas referencias y prácticas culturales y comunicacionales, dar visibilidad a innumerables manifestaciones y producciones que son invisibilizadas por los grandes medios privados de comunicación. Por otro lado, están surgiendo los grandes monopolios de Internet, que restringen la circulación de es a producción.

Esto es porque la gente cada vez está más absorbida por las grandes plataformas y se vuelve dependiente de ellas. Y la lógica de ellas es la del like (me gusta), de los clics. Por eso hay que tener en cuenta el importante debate de cómo garantizar la diversidad cultural en Internet.

Sí, Internet intermedia prácticamente todas las relaciones económicas, sociales, culturales, si se vuelve cada vez más indispensable para la vida, entonces ¿por qué la gente no debate esas cosas?

Primero, porque estamos acostumbrados a hacer uso de las tecnologías y herramientas, y punto final. Así fue y sigue siendo en buena parte con respecto a la radiodifusión, por ejemplo. Con que funcionen, el resto no es de nuestra cuenta. Esta es una postura cultural, pero que necesitamos empezar a cambiar, porque en el mundo digital, en el mundo del Internet de las cosas y de la Inteligencia Artificial, su vida offline será cada vez más afectada por Internet y por las decisiones que un pequeño grupo toma sobre Internet.

Los tradicionales monopolios privados de la comunicación tienen ahora la compañía de nuevos monopolios privados que actúan en el campo de Internet, empresas gigantes que hoy dominan la arena comunicacional y que influyen en el comercio internacional, en la política. Facebook, Google, Amazon para citar algunas de estas empresas.

Este entorno monopolista que se está conformando en Internet es totalmente contradictorio con la construcción de una Internet ciudadana, abierta, libre, que promueva de forma dinámica la circulación del conocimiento producido por la humanidad y permita su resignificación, incentive la producción de nuevos conocimientos y contribuya para la emancipación de los pueblos. Muchos llaman la actual etapa de la historia de la humanidad como "sociedad de la información" o "sociedad del conocimiento", sin embargo, lo que hemos visto, es que la profundización del monopolio privado en Internet está produciendo una sociedad de la "desinformación" o del "desconocimiento".

- Desconectados de todo el mundo, ¡uníos!

La población mundial está prácticamente dividida en dos mitades en términos de acceso a Internet. De acuerdo con datos divulgados por la Unión Internacional de Telecomunicaciones -UIT-, hasta fines de 201 tendremos un 48% de conectados y un 52% de desconectados en todo el planeta.

Con la mitad del mundo desconectada, y con la disminución en el ritmo de crecimiento de nuevas conexiones, se va creando un nuevo ejército de excluidos digitales. La exclusión digital profundiza las desigualdades entre individuos, familias, regiones y países, determinando nuevos patrones de miseria e imponiendo nuevos desafíos para la lucha por el fin de la opresión capitalista.

Esta evaluación es del secretario general de la UIT, Houlin Zhao, con ocasión del lanzamiento del último informe de la organización sobre la situación de la banda ancha en el mundo, el 'State of Broadband 2017', de la Comisión de Banda ancha de la UIT. Zhao destacó que "los países 'de punta' digitales están avanzando aún más, mientras que los países en desarrollo están en general quedándose atrás".

Comparando la conectividad entre países desarrollados y en desarrollo, los primeros tienen una penetración del 41,3% de acceso, mientras que los países menos desarrollados deberán quedar en el 17,5% -datos del documento proyectados para 2017. El informe resalta los muchos avances que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están trayendo al mundo, y muestra, también, que la asimetría global en el uso de estas tecnologías es inmensa. Alguien puede decir que estamos en buen camino, ya tenemos cerca de 3.500 millones de personas conectadas en todo el planeta. El dato frío puede parecer bueno, pero al mirar más cerca, vemos que no es así.

El documento de la UIT utiliza un estudio de Facebook para detallar mejor la situación de conectividad actual. De acuerdo con este estudio, realizado en 75 países del mundo, en promedio el 94% de la población de estos países vive al alcance de una señal móvil 2G. ¡Intenta conectar en un 2G para ver qué pasa! ¡Casi nada! Y el documento concluye, entonces, que "es prácticamente imposible probar Internet de forma segura y efectiva a través de una conexión 2G". Sólo el 76% de la población mundial tiene acceso a una señal 3G, y sólo el 43% de las personas tienen acceso a una conexión 4G. Así, la mayoría del mundo conectado sigue siendo subconectada, la mayoría de ellos en los países en desarrollo. A menos que las personas tengan la oportunidad de migrar de 2G a 3G ó 4G, permanecen subconectadas.

Los desafíos de la exclusión digital no se limitan al acceso a la infraestructura. Hay problemas como la carencia de contenido y servicios locales, violaciones a la libre circulación de contenidos y falta de habilidad para el uso de Internet.

- Producción de contenidos para la ciudadanía.

Si bien todavía tienen un alcance restringido, frente al poder de la radiodifusión privada, los medios alternativos, independientes, populares, comunitarios ya no permiten que los barones mediáticos hablen por sí solos. El monólogo pasó a ser un diálogo, un "multiálogo".

Conforme la web se fue desarrollando, surgieron nuevos mecanismos de distribución de contenidos. Los sectores históricamente excluidos del debate público, estructuralmente invisibilizados por los medios hegemónicos, empezaron a usar Internet para comunicarse, para contar sus propias historias, para manifestar su opinión sobre acontecimientos e incluso contradecir lo que los medios divulgaban como "verdad".

Los medios alternativos se han convertido en referencia y vienen asumiendo un papel determinante para la divulgación de hechos y acontecimientos que son omitidos por los medios hegemónicos. Esto es esencial para la disputa de ideales y valores en la sociedad y está cada día más vibrante y viva.

Los microblogs, después los blogs, las primeras redes sociales y la posibilidad de crear plataformas digitales para distribuir contenidos producidos desde cualquier lugar, han creado un nuevo ecosistema de comunicación, que se ha ido fortaleciendo y ganando cada vez más relevancia en el debate público.

Además de estos avances en el campo de los medios alternativos, hay que decir que no podemos confundir la existencia de millones de contenidos en Internet, con diversidad. La mayoría de los contenidos están en inglés, por ejemplo. Es imprescindible impulsar la producción de contenidos en otros idiomas.

- Los jardines amurallados y la dictadura de los algoritmos.

El avance de los monopolios privados, como Facebook, está cada vez más absorbiendo a Internet hacia su interior, reduciendo en la práctica la diversidad. Facebook alcanzó la impresionante marca de 2.000 millones de usuarios en todo el planeta. Aproximadamente el 25% de la población mundial está en la plataforma fundada por Mark Zuckerberg. Esto debería ser motivo de una seria y profunda reflexión sobre el papel de esta red social en la sociedad hoy. Facebook está absorbiendo a Internet dentro de su "timeline". Pocas personas navegan por Internet hoy. Ellas acceden a Facebook y en él se quedan, leyendo titulares de noticias, entradas personales, institucionales, fotos y vídeos, pero difícilmente hacen clic para ir al contenido original.

Además, Facebook fue creando nuevas funcionalidades para que usted se sienta cada vez más "en casa" y no quiera salir. ¿Por qué salir, no es así? Por ejemplo, si desea publicar un vídeo, publíquelo directamente en Facebook. Transmisión en vivo, utilice el Live de Facebook. Incluso porque, si usted no lo hace, su entrada será, digamos, saboteada. Pruebe comparando el rendimiento de los mensajes de vídeo o de otras aplicaciones y los que usa el propio Facebook que verá de forma explícita. Facebook es como una calle sin salida.

Otro gigante de Internet, Google, toma decisiones que pueden afectar gravemente la democracia y la libre circulación de información. Por ejemplo: ¿Cuáles son los criterios de indexación que Google utiliza para filtrar los resultados de una búsqueda? Ahora, por ejemplo, con la discusión de la proliferación de las fake news, Google ha cambiado su búsqueda para indexar en la primera página de búsqueda sólo las noticias "certificadas". ¿Cuáles son estas? Son exactamente las producidas por los medios monopolistas hegemónicos. Una decisión empresarial sobre cómo definir un algoritmo de búsqueda puede afectar la libertad de expresión y la democracia.

Además, estas plataformas introdujeron la dictadura de la timeline, del mundo en 140 caracteres (ahora 280) o en vídeos de 1 minuto. No es posible construir una consciencia crítica sobre la sociedad, producir y difundir conocimiento, en un ambiente como éste. De nuevo, el exceso de información no es bueno en sí. Puede ser hasta malo, porque nos resta la atención de lo que es importante, y lo transforma todo en asuntos efímeros. Estamos literalmente perdiendo la memoria ante el exceso de imágenes, de información.

Internet y esas plataformas privadas están capturadas y aliadas a los intereses económicos de las grandes empresas de copyright. Los contenidos se han retirado del aire, sin ninguna notificación o explicación, por supuesta violación a los derechos de autor y eso es una forma de violar la libertad de expresión.

Lo mismo ocurre con la producción periodística. Como ya he mencionado antes, Google está reduciendo la indexación de los contenidos producidos por portales, sitios web, blogs independientes y alternativos. Facebook está firmando alianzas económicas con diarios y revistas; los algoritmos que dominan esas plataformas están totalmente cerrados y sin ninguna transparencia. En varios países, ya hay estudios de cómo estas redes y el uso de datos y algoritmos están interfiriendo en decisiones políticas y en procesos electorales.

- El mercado de los datos personales.

Otro aspecto del control privado que el monopolio está ejerciendo a través de Internet se refiere a la recolección y comercialización de datos personales, al problema de la privacidad. Estamos siendo monitoreados las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Todo el tiempo, en todas partes. En algunos casos, podemos estar siendo monitoreados hasta cuando dormimos. Cada respiración, cada paso, cada kilómetro rodado, cada click en una red social, cada zapeada en la televisión, cada compra física o virtual que hacemos genera datos e información que está siendo almacenada, tratada y comercializada sin nuestro conocimiento, sin nuestra concordancia, sin ninguna transparencia.

La Internet y la superconexión, donde cada vez más personas y cosas están conectadas por más tiempo, genera una infinidad de datos que desde hace muchos años se están almacenando (el Big Data) y que ahora empiezan a ser tratados y vendidos: un mercado multimillonario para empresas e incluso gobiernos. Es decir, Internet, que debería ser una plataforma de democratización, puede convertirse en un espacio de control.

Todo este panorama, que he descrito muy sintética y brevemente, nos impone el desafío de construir propuestas concretas de cómo enfrentar este escenario, desarrollando mecanismos de empoderamiento de las personas para que ellas sepan no sólo cómo utilizar la Internet de forma instrumental, sino cómo transformarla en una herramienta que esté efectivamente al servicio de la ciudadanía y de la construcción de una sociedad más democrática.

Por eso tenemos que discutir una agenda positiva de diseminación e incentivo al uso del software libre, construir políticas públicas de aplicación para que estas empresas privadas tengan que seguir reglas de transparencia, legislaciones nacionales de protección de datos y privacidad, entre otras. Tenemos que fortalecer los espacios de formación, de capacitación de las personas para usar Internet y apoderarse de sus procesos, intervenir en los debates sobre políticas públicas para Internet y actuar para garantizar que Internet tenga una gobernanza multisectorial, y no quede totalmente a merced de los intereses privados.

Son innumerables las posibilidades. La tecnología y las plataformas toman la forma del uso que hacemos de ellas. Y queremos usar Internet para promover la ciudadanía, la democracia, y la integración soberana entre los pueblos, en la búsqueda de la paz y la reducción de la miseria. Esto puede parecer una utopía, pero ya nos enseñaba el cineasta argentino Fernando Birre que la utopía es para eso, para hacernos caminar.

(América Latina en movimiento)