Una lágrima indiscreta (Ajo)


Todo lo que miras te convierte en lo que eres.
Se ve sin querer, pero mirar
se mira queriendo.
Porque a vivir se aprende mirando y
todo lo que ves te está observando.
Eso sí, las lágrimas las carga el olvido
porque a vivir se aprende olvidando.
Así naufragamos en llantos ajenos y
todo lo que miramos nos convierte en espejo.
De tu mirada pende
una lágrima indiscreta.
De tus ojos
un llanto mudo y azul como la piedra.
Que las miradas no sirven más que para decir adiós
lo sé por un poeta.
Que en los ojos sobrevive el corazón
lo he aprendido por mi cuenta.
"El ojo izquierdo me llora
sin parar y sin querer
algo me da mucha pena
y no sé muy bien qué"

(Fashions & Arts Magazine, La Vanguardia)