Cortes y tatuajes (S. Molina Segarra)

Enamórate de alguien
con cortes y tatuajes,
con la sonrisa a trozos
y la mirada entera, llena y, a la vez, vacía.

Solo nosotros
entendemos el vértigo y, a veces, la vida,
la pasión por vivirla,
y el empeño por acabar con ella cada día.

El límite de lo cotidiano,
el borde del suicidio al que nos aferramos,
en el que vivimos los segundos
como si de veras fuera a ser
la última despedida,
el último llanto.

Sufrimos "te quieros" y falsas sonrisas,
entendemos el lenguaje de la soga cuando asfixia;
el placer de sentirla.

Lo que duelen las mentiras.
El amor sin camino ni rumbo fijo.
Sabemos de miradas que besan el alma o lo desgarran.

A veces, luchamos pero, de oficio, somos poetas,
derrotados por la vida que tanto disfrutamos, matándonos,
buscando un amor que nos sea válido,
que se quede en cicatrices cubiertas de arte.
Inexplicables.

Lloramos idiotas por quienes nos destrozaron
sin saber que hicieron de lágrimas
poesía en nuestros brazos,
tan rota y sincera
como el amor que te ofrezco.

Vivimos en versos tras el humo de cigarros.
Le escribimos a la luna
un mundo injusto y embriagado.

Bailamos con la muerte
para sentirnos vivos
y no hay sueño en el que no diga
que te quiere a mi lado.

Somos...
masoquistas soñadores,
amantes sufridores,
piratas que hacen de la muerte
una musa para sus noches.

-A las doce en el salón vestida de blanco-,
y como siempre llega tarde.
-Tal vez otra noche, pero esta todavía no-
le dice, quizás, la que voló sin mí incumpliendo el trato.

Nunca salimos ilesos de ninguna canción,
pues amamos hasta que la bala se acopla en el corazón.

Por eso, amor,
enamórate, enamórame.
Y, si me marcho, búscame.

Te demostraré que en cualquier caída, estaré yo.
No importa las veces que falles, te seguiré;
y si no entiendes por qué te amo,
me quedaré a contártelo.
A besos, despacio.

Llora, tiembla, córtate.
Después no te escondas, ni vayas a arrepentirte sola,
solo ven y abrázame y, si quieres, grítame.
Hagas lo que hagas,
jamás me marcharé.

Así que, quédate,
con quien te folle aunque le falles,
con quien se quiera quedar,
con quien te haga el amor
con la misma pasión
con la que acaricie tus brazos para curarte.

Con quien sepa de rotos
y te haga parte de los suyos,
porque solo un corazón
tan destrozado como el mío
sabe de amores eternos y testarudos.

(Artista a medias)