El mundo audiovisual de Bin Laden

Hamza bin Laden, considerado el hijo preferido de Osama bin Laden y su sucesor, en un vídeo de su boda que ha publicado ahora la CIA
La amenaza yihadista

El terrorista del 11-S acumulaba películas de dibujos animados occidentales y documentales sobre sí mismo

Como no disfrutó de la ocasión de hablar, Bin Laden se llevó a la eternidad sus correcciones a los reportajes que se hacían sobre él, de los que era un gran consumidor.

Entre los documentales dedicados a su figura, uno llama la atención por sus circunstancias y es el que realizó Morgan Spurlock: ¿En qué lugar del mundo se halla Osama bin Laden? Entonces era el enemigo más buscado.

Nadie como él sabía de su paradero. Hasta que el primero de mayo del 2011 los Navy Seal irrumpieron de noche en su residencia de Abbottabad (Pakistán) y acabaron con su vida. En esa operación se requisaron miles de documentos en su ordenador, en papeles o en forma de DVD.

La CIA ha puesto a disposición pública casi todo este material, entre el que figura una buena partida de elementos audiovisuales que describen al personaje.

Además de verse a sí mismo, tal vez por razones de alta seguridad o simplemente para saber quién era en realidad, a Bin Laden, o a sus hijos, les tiraba mucho la cultura occidental. Y de esta ideología enemiga e intoxicadora de su inquebrantable fe, sentía atracción por las películas de dibujos animados. Su videoteca incluía titulos como Cars, Chicken Little, Antz o La era del hielo 3. También guardaba copia de Los tres mosqueteros (versión Hollywood) y de una de las secuelas de Batman. De toda esa sustancia, se echa en falta lo que ya se sabía, esa pasión oculta, con la que disfrutó en su secuestro en vida, que sentía por la pornografía.

Mike Pompeo, director de la agencia de inteligencia estadounidense, manteniendo la pauta de la Administración Obama, deja fuera de la visión general todo ese material “por su contenido gráfico”, dijo. “La apertura de lo hallado, las cartas de Al Qaeda, vídeos, documentos audiovisuales y otras piezas ofrecen la oportunidad a los estadounidenses de observar el interior de los planes y el operativo de esta organización terrorista”, señaló Pompeo.

Uno de estos papeles, en un amasijo de 47.000, es un informe de 19 páginas, escrito en árabe y fechado en 1991, del que los halcones de Estados Unidos ya han empezado a sacar punta.

Ese informe refuerza la idea de los antitratado nuclear con Teherán, puesto que parece demostrar que Irán dio apoyo a la red que condujo al atentado del 11-S, del que Bin Laden figura como el autor intelectual. Parte de la inteligencia de EE.UU. y algunos fiscales sostuvieron la idea de que los ayatolás tenían relaciones con Al Qaeda. Esta circunstancia siempre ha sido negada por Irán.

El redactado avalaría que Bin Laden, suní de Arabia Saudí, rival de Teherán, habría conseguido ir más allá de la división entre los musulmanes y llegar a asociarse con los rivales chiíes para dañar a EE.UU. “Cualquiera que quiera dañar a América, Irán está preparado para ayudarle”, indica.

De este archivo también forman parte audios e imágenes con las tomas falsas de Bin Laden preparando arengas, mensajes dirigidos a aterrorizar al mundo o los anuncios para captar yihadistas.

Otra vertiente son las 228 páginas de su diario personal, redactado a mano. Toca temas como la primavera árabe del 2011 (de la que no vio el final), demuestra que seguía al frente, en contacto con sus subordinados y que intentaban entender la estrategia de EE.UU. en Afganistán e Irak, para lo que se hizo traducir pasajes de un libro del periodista Bob Woodward sobre Obama.

Hay, además, un documento muy revelador como es el vídeo de la boda de Hamza, el hijo preferido de Bin Laden. Al supuesto heredero en el liderazgo de la organización terrorista sólo se le conocía por sus imágenes de niño, pero nunca se le había podido observar en su madurez.

Según la BBC, de su visión se desprende, por una serie de objetos, que se grabó en Irán. A Bin Laden no se le ve en ese vídeo. Pero uno de los asistentes a la celebración dice que “el padre del novio, el príncipe de los muyahidines, está feliz con la boda de su hijo y su felicidad se expandirá por todos los muyahidines”.

En épocas recientes, Al Qaeda ha lanzado mensajes sonoros de Hamza bin Laden amenazando a Estados Unidos, apelando al derrocamiento de Arabia Saudí y animando a los yihadistas a actuar en Siria.

Hace poco que la organización que fundó su padre produjo unas imágenes en las que se veían las desaparecidas Torres Gemelas con la imagen de Hamza como niño sobreimpuesta en los edificios. Escondían su edad adulta.

(Francesc Peirón, La Vanguardia)