Jehú Coronado: "Cada vez es más difícil convencerse de que lo que uno hace está bien hecho"

Diego Álvarez Miguel nace en Oviedo en 1990. Ha recibido, entre otros, el premio Gloria Fuertes de Poesía Joven y el premio Hiperion de Poesía. Su último libro de poemas es Hidratante Olivia (Ed. Hiperión, 2015), y su última novela se titula En sus manos ardió el bosque (Ed. Destino, 2016). Sus poemas han aparecido en múltiples antologías y revistas. Dirige la revista literaria Oculta y es uno de los fundadores del movimiento literario Patarrealismo Salvaje.

Jehú Coronado López (Monterrey, México, 1987) ha publicado Apocalipsis Juanito (luegoluego editores), Piedra (Atrasalante), Un mal karma (UANL) y Sangre (FETA). Fue becario del Centro de Escritores de Nuevo León 2012 y actualmente lo es del programa Jóvenes Creadores del PECDA. Ganó el Premio Nacional de Poesía Sonora Bartolomé Delgado León 2013, el Premio Nacional de Literatura Joven Salvador Gallardo Dávalos 2014 y mención honorífica en el Premio Nacional de Poesía Experimental Raúl Renán 2015. Sus poemas han aparecido en España en la antología Los reyes subterráneos: veinte poetas jóvenes de México, publicada por La Bella Varsovia, en edición de Luna Miguel y Elena Medel.

En 2017 ha sido invitado a participar en el festival de poesía Cosmopoética en Córdoba (España), el cual aprovecho para sentarme con él en la terraza de un hotel y hacerle algunas preguntas.

- ¿Estabas en México durante el terremoto?

- Sí, pero yo soy de Monterrey. Monterrey y el DF están muy lejos realmente y allí no es zona sísmica. Es más el centro del país donde hay problemas.

- ¿Y en esa zona la gente vive consciente de que en cualquier momento puede suceder alguna catástrofe?

- Un terremoto es algo más grave. A los temblores sí que están acostumbrados. A veces no se dan cuenta de que hubo, no tienen repercusión, pero este sí fue demasiado fuerte y fue devastador.

- No hace mucho, en el 85, hubo un terremoto con decenas de miles de víctimas. Pensaba en la diferencia: aquí en España apenas hay peligro de que suceda alguna catástrofe de este tipo (de momento), sin embargo allí está presente. ¿Crees, como poeta, que esto construye una sensibilidad distinta?

- Fíjate, siento que los latinoamericanos sí que son más sensibles. Es posible que solo sea la apariencia, pero es como que están más cercanos a los incidentes de todo tipo, cosas negativas que puedan suceder. Aquí (en España) siento que está todo bajo control, generalmente, y allá cualquier cosita se te sale de las manos. Son cosas que te van afectando.

- ¿Crees que esto puede ser una de las razones por las que la poesía mexicana y la española es tan distinta?

- Bueno, no conozco demasiada literatura española actual. Siento, eso sí, que los españoles son como muy conscientes de su tradición, les encanta… ayer escuchaba a alguien hablar de Miguel Hernández. Allá en México leí esa poesía en la facultad porque tenía que leerla, la conocí, pero no es algo con lo que me haya clavado. Y en México sí ves toda la tradición, pero uno como joven tira hacia lo nuevo. Nos llama más la atención lo experimental, la búsqueda. La impresión que dan ustedes es que les gusta más ese tipo de poesía, ver la técnica, la métrica, los sonetos. Todos tienen ese ritmillo…

- Como de endecasílabo.

- Sí, eso. No es malo, pero si alguien de allá les oye leer enseguida dice: ese es español. Y para mí es muy diferente, vengo aquí y me siento incómodo porque yo no manejo nada de todo eso.

- ¿Y qué herramientas manejas tú? O tu generación, ¿cómo os planteáis la creación, esa búsqueda de la que hablabas?

- Nos encanta hablar de rupturas. Crear rupturas, tratar de hacerlo. Quizá no a todos, pero conozco a muchos que sí les interesa: «otra cosa, otra cosa, no podemos quedarnos en esto, otra cosa», y quizá se llegue a abusar de eso, no lo sé.

A mí no me ha interesado mucho. Bueno, antes sí, la verdad, pero ahora ya no, ahora estoy intentando hacer algo honesto, algo que yo me crea. Cada vez se va volviendo uno más autocrítico, es más difícil convencerse de que lo que uno está haciendo está bien hecho.

- Si alguien que no la conoce te preguntara, ¿cómo describirías tú la poesía joven en México?

- Las redes sociales propiciaron un cambio muy grande, sobre todo la influencia de la Alt Lit de EEUU, cambió el estilo de escritura de muchos, o abrió la perspectiva. Muchos se dieron cuenta de que podían escribir y a partir de ahí cada cual decidió su camino. Yo conocí la Alt Lit en 2012, me clavé bastante con ella, Tao Lin, Dorothea Lasky… pero llegó un momento en el que dije ya basta. Y ellos me dieron el parámetro para conocer por ejemplo a Ben Lerner. Y así va creciendo el panorama.

- Yo creo que a España la Alt Lit llegó más levemente, a determinados sectores, pero no penetró tanto como me cuentas que pasó en México.

- Sí, hasta se hizo algo terrible. Había tantos seguidores de la Alt Lit que a la par surgieron enemigos. Había una lucha, pero que ya se pasó de moda. Digamos «los que sabían escribir», entre comillas, y los que estaban metidos en eso.

Ahora eso ya no lo veo, antes veías en las redes sociales, todos los días, alguien criticando la Alt Lit y al mismo timepo alguien subiendo su poema Alt Lit diario. Cosas así.

- ¿Y ahora cómo lo ves? ¿A qué estado hemos llegado?

- Creo que ya se absorbió lo que se tenía que absorberse de todo eso. La Alt Lit ya se hizo parte del resto. Y eso es interesante porque se recupera cierta cotidianidad del poema, pero ya con otros alcances y otra perspectiva. No se queda solo en la anécdota, sino que tiene un contenido más profundo.

- ¿Es la primera vez que vienes a España?

- Sí, estoy encantado, pero todavía es muy extraño todo. La forma de ser de las personas, cómo hablan, los lugares, me he perdido un montón de veces por esta ciudad.

- ¿Y conocías Cosmopoética antes de venir?

- No, nunca había escuchado.

- Y ahora que ya estás aquí, ¿qué te parece? ¿Qué supone para ti esto?

- Cuando vine no sabía qué esperarme del festival. Ahora veo que es un esfuerzo muy grande. Se ve que tiene mucho alcance y que ya es una tradición. También me sorprendió que convocase tanta gente, que la poesía pudiera convocar a tanta gente como para llenar la Sala Orive. Es algo que yo no veo en México. Generalmente son espacios más reducidos que te aseguran que se van a llenar.

- En España se está dando un fenómeno de escritores, que nace en las redes sociales (pero que no es como la Alt Lit) y que llena salas, auditorios, cobra entradas… ¿En México se da algo parecido?

- Creo que no, al menos yo no sabía eso. Aunque recuerdo un festival que hubo en Guadalajara. Iba una persona que grababa videos de YouTube leyendo sus poemas. No recuerdo su nombre. Quizás era español. Y era una sala muy grande. Cuando llegaban nuestros eventos no llenábamos ni la mitad y cuando estaba él había una fila enorme afuera para verlo.

- Vi que en Poesía Mexa tenías subidos al menos dos libros. Aquí en España es raro que los poetas suban sus poemas en PDF. ¿Para vosotros es normal?

- Creo que Poesía Mexa nació con la intención de que fuera fácil acceder a los libros de poesía contemporáneos, los más actuales, porque muchas veces son de tirajes pequeños, de alguna secretaría de cultura, etc. Entonces a veces se quedaban en bodega. Ellos piden los libros a los autores, los suben en PDF y es gratis. Quizá no es tan común para la gente en general, pero sí que entre poetas nos pasamos links para descargar los libros.

- Como una especie de piratería a un nivel bajo.

- Y es válida, yo creo. En Poesía Mexa de los míos estaban Piedra y Sangre. Me los pidieron y yo los pasé en PDF. Luego mi editor de Piedra me contactó inmediatamente y me pidió que lo borrara hasta que se acabaran los ejemplares.

- En el tema de este año de Cosmopoética están las fronteras. Hablábamos de lo rápido que había penetrado en México la Alt Lit. ¿Crees que sigue habiendo fronteras con Internet?

- Pues sí hay fronteras todavía, pero creo que ahora se han creado más lazos, como si hubiera muros y pudieras tirar cosas de un lado a otro, porque por ejemplo yo de España no conozco mucho, no nos llega tanto por las redes, también puede ser por eso de los PDF, y quizá ustedes sí que puedan acceder a lo que hacemos en México. Sencillamente escuchan un nombre y pueden buscarlo en Google. Sí hay fronteras, hay muchos poetas que no conoces de cualquier parte, digamos que se hacen diferentes, más maleables.

- Esas se hacen maleables, ¿y crees que Internet crea nuevas fronteras?

- Bueno, quizás sí, es más fácil crearse prejuicios, pensar que en un determinado sitio no van a subir poetas chidos y ya desvincularte de ahí, ahí te pusiste una barrera.

- Ponme algún ejemplo.

- Pues… hay un sitio que es muy criticado en México, que es Círculo de Poesía, pero es raro porque yo he conocido muchos poetas de otros lados gracias a Círculo de Poesía, tienen muchos lazos con gente de otros lugares, con gente de España, gente de oriente… y he conocido muchos así.

- ¿Y por qué se le critica?

- Pues es criticado porque dicen que es como una mafia, un grupo de poetas que se apoyan entre sí. También hablan de que muchas veces son jurados de premios y se facilitan los premios a alguno de ellos. Yo no sé si es cierto o no. Además también Mario Bohórquez es una persona muy controvertida, hace tiempo sacó una lista de los cien peores poemas mexicanos, entonces él se dio el lujo de decir este es bueno, este es malo, este es malo, y todos decían que era muy subjetivo y que había involucrado mucho odio de su parte hacia gente que conocía y que no le caía bien y escogía el peor poema que se encontraba en la red o en los libros.

- A medida que hablamos noto como que hay una tensión fuerte entre poetas allí en México.

- Es mucho ego siempre en la poesía, todos creemos que sabemos cómo se debe escribir, y cada cual tiene su postura, y entonces te das cuenta de que terminas juntándote nada más con los que piensan igual que tú, y yo creo que eso no beneficia para nada al aprendizaje. Hay que escucharnos y respetarnos entre todos y hay que establecer un diálogo.

- ¿Crees que ya hay una generación definida alrededor de los 90?

- Debe de haberla, sí. Hay un libro de la UNAM que se llama Astronave que es una panorámica de la literatura joven mexicana. Hay unos 15-20 poetas. Sí que debe de haber una constante, pero como yo estoy inmerso en ella se me hace imposible verla.

- Danos algunos nombres, para que los busquemos en Google.

- Me gusta mucho Xel-Ha López. Yax Kin Melchy, que es un poeta DF que está ligado a los Poetas Salvajes, un grupo de poetas que existió en el 2010 aproximadamente, que eran del DF y eran un poco rebeldes, iban en contra de lo institucional, de lo aburrido de la poesía, y él era de los principales. Ahora creo que ya está bastante alejado y está haciendo su trabajo aparte. Otro podría ser Jesús Carmona Robles, Diana Garza Islas, Luis Eduardo García, que es quien está detrás de Poesía Mexa y también ligado a la página Transtierros, un poco en contra de lo confesional, buscando en otros territorios…

- Hay una presencia cada vez más fuerte de mujeres en los círculos literarios, ¿no?

- Ah sí, yo no comprendo exactamente qué es lo que pasa. Mira, yo en el 2011 o 2012 empecé a salir de mi ciudad, me invitaron a encuentros y cosas así. Antes de eso yo me la pasaba en la biblioteca de mi ciudad leyendo los libros que había. No había mucho acceso a las redes sociales ni a Internet, así que leía lo que había en la biblioteca, que era clásico de México, y sobre todo de Monterrey, prácticamente todo hombres. Conocía a todos los poetas de Monterrey. Entonces me llaman y me invitan a un encuentro, salgo y conozco a los poetas del DF, que son los poetas salvajes. Y son poetas que eran irreverentes, desatados, incluso en su vida. Drogas, mucho alcohol… y eso se reflejaba en su poesía. Una búsqueda totalmente liberal. Allí había fiestas dextro, en las que se bebía el dextrometorfano, el jarabe, fiestas en las que solo había eso, y allí les conozco y me abren un mundo poético muy diferente. Además eran muy performativos, leer era un espectáculo, y yo aprendí de ellos mucho. Sobre todo a leer. Y eso pasó en esa época. Y de pronto empecé a conocer y empezaron a surgir un montón de mujeres poetas con una propuesta muy buena y diferente. No sé lo que pasó. Yo estoy encantado porque es una visión totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados.

Tienes una tradición que es completamente masculina, pero ahora tienen una perspectiva completamente diferente, y que es totalmente diferente a lo que los hombres estamos produciendo.

(Diego Álvarez Miguel, Oculta Lit)