Transmitir intencionadamente el VIH ya no es un delito grave en California

Transmitir el VIH intencionadamente, a través de relaciones sexuales o al donar sangre o semen, ya no es un delito grave en California. A pesar de que se trata de un intento de abordar la afección sin tabúes, como cualquier otra enfermedad infecciosa, también ha avivado las críticas.

Antes se consideraba un delito grave que podía condenar al acusado a entre 2 y 8 años de prisión. Mientras, transmitir cualquier otra enfermedad contagiosa se veía como un delito menor. Una distinción que dibujó la idea de que la antigua ley únicamente discriminaba y criminalizaba a los portadores del virus. "Hoy California dio un gran paso al ver el VIH como un problema de salud pública en lugar de tratar a las personas que viven con éste como delincuentes", dijo el copatrocinador del proyecto de ley y senador estatal, Scott Wiener.

A partir de ahora, aquellos que lo transmitan de forma consciente, serán castigados hasta a seis meses de prisión. Algo que para los críticos no es más que un verdadero peligro para la salud pública. "Pienso que si una persona contagia a propósito a otra una enfermedad que altera su estilo de vida para siempre y que le obliga a tomar una serie de medicinas para mantener la normalidad, debería ser castigada con un delito grave" alertó el senador de San Diego, Joel Anderson, que votó en contra de la legislación. "Me parece una locura que seamos permisivos con esto". Aunque su juicio es razonable, también carece de sentido si contagiar otras afecciones que también pueden cambiar a uno la vida, como la Hepatitis, se sigue considerando un delito menor.

Después de que la medicina moderna y otras medidas preventivas hayan alargado el tiempo de vida de las personas con VIH y hayan reducido el riesgo de transmisión, Wiener ve en la nueva directriz el camino para reducir futuras infecciones. Para él será suficiente con el trato que recibirán los portadores a partir de ahora: en lugar de recibir severas penas de prisión, tendrán la oportunidad de hacerse la prueba y de acceder a la atención médica oportuna.

(A. L., Play Ground)